Al 62
Al 62
El día de la aurora lució igual que el sonido de esos sesenta y dos cascabeles sin gatos con botas y sonó como sonrisa terminada en paloma. Se durmió el agua de la fuente guardada entre astros y espíritu hasta que cesaron las campanas.
El día de la aurora lució igual que el sonido de esos sesenta y dos cascabeles sin gatos con botas y sonó como sonrisa terminada en paloma. Se durmió el agua de la fuente guardada entre astros y espíritu hasta que cesaron las campanas.
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