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Al 58

  Sigo a simple vista las estrellas buscando una señal. La luna y los silencios entre cielo y vereda se cargan de tinta blanco alma, exactos y brillantes. Cuelgan sus historias sin moralejas de caracoles ni bocinas en el eco. Imitan  la luz de los faroles de la tierra. Cincuenta y ocho puntos en el universo pareciera se hamacan entre los astros formando un ovillo de destello.

al 59

Antes de tu partida te vi transitar sencillamente cincuenta y nueve años sin buscar honores, ni versos ni condenas ni mares. Nunca pensábamos el fin como nuestro porque pasaba al lado, porque era la muerte de los otros.  Después de tu partida quise entender lo inentendible cincuenta y nueve veces. Lo bueno es que ya estás a salvo del olvido.  ♫♪Porque siempre estarán en mí ♪♫☼ ☼♪♫esos buenos momentos que pasamos sin saber♫♪☼

AL 60

Rumor matutino de gracias por la lluvia despierta la conciencia de transformación. Arriba, esa estrella sobresale en la paleta de espuma multicolor. Abajo máscaras y hospitales en  metamorfosis. El Cielo espera vuelos y aventuras y la Tierra sigue en pausa. La Virgen y sesenta salmos de añoranza y nostalgia de salvación.

Al 61

Al 61 Nacimiento,  descanso y cercanía. Paz. Recuerdos pausados en las tardes que pasean  hacia la noche. Sesenta y un gritos silenciosos de impotente soledad definitivamente agónica despiertan con la canción del adiós mientras la respuesta, en silencio, escapa sin voltear su cara.  ha sus pies y el silencio viaja sin volver su cara.

Al 62

Al 62 El  día de la aurora lució igual que el sonido de esos sesenta y dos cascabeles sin gatos con botas y sonó como sonrisa terminada en paloma. Se durmió el agua de la fuente guardada entre astros y espíritu hasta que cesaron las campanas.

Al 63

AL 63 Es verdad que viajan las almas apuradas con sed de libertad buscando la ruta de sesenta y tres estrellas? Es verdad que las manos buscan manos y los ojos se cierran? Si. Se entregó libre al grito que lo nombrara en común unión con el rumbo de las mariposas.

Al 64

Al 64 Despiertan las flores al sacudir  el día como un mantel y sesenta y cuatro emociones al ver una galaxia bordando la órbita de tu sonrisa, mientras el cielo de tus ojos se espeja en las aguas del sueño final.