Al 84
Al 84
Huellas silenciosas reciclan caramelos y horizonte en su espejo bordado de versos y ranas. Hojas perfumadas y firmamento colmado de abejas trabajando empiezan de nuevo cada día. Ochenta y cuatro cumbres miran la tierra y dibujan a sus pies el verde llano. Corazones que suben a la ternura y laten sonriendo.
Huellas silenciosas reciclan caramelos y horizonte en su espejo bordado de versos y ranas. Hojas perfumadas y firmamento colmado de abejas trabajando empiezan de nuevo cada día. Ochenta y cuatro cumbres miran la tierra y dibujan a sus pies el verde llano. Corazones que suben a la ternura y laten sonriendo.
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